Porqué es importante que los niños aprendan a decir “no” y mi Guía para crear personajes creíbles y queridos.

Las manos juntas de los personajes que vas a crear y de los niños fuertes que dicen no

He decidido continuar a publicar con doble contenido.

Estoy adentrándome en el tema de trauma, realmente para mí, pero siempre le pongo el lente de madre a las cosas que aprendo. Siempre con la perspectiva de evitarles a mis hijos los problemas que tengo hoy.

Pienso que compartir lo poco que he aprendido, me ayuda a conextualizarlo y pienso que a lo mejor otros estás pasando por situaciones similares a la mías.

¿Por qué es importante que los niños y las niñas aprendan a decir “no”?

Hoy me levanté tarde, porque ayer nos dormimos sumamente tarde también. Así que, mi día se partió un poco. Es mi día de escribir, que sólo tengo 3 a la semana, así que son muy preciados para mí.

Alguien tiene que cocinar, es un hecho.

Mientras me bañaba estuve planeando mi mañana… “… hago las tortillas, luego escribo una hora, después me pongo a calentar…” … mi niña interior me interrumpió el monólogo “¿Por qué tienes que hacer tú las tortillas?”…

Decidí preguntarle a Ste si él podía hacer las tortillas. Fue super incómodo. Él estaba muy a gusto leyendo un libro que lo tiene en suspenso, me daba pena interrumpirle su día de descanso.

Lo hice. El resultado fue que sonrió y dijo que lo podía hacer y se puso a hacerlo.

Ahora está leyendo otra vez. Feliz. Yo tuve tiempo de escribir estas palabras y muchas tantas más.

¿Por qué te cuento sobre mi día? Porque normalmente me hago la víctima y me pongo a hacer todo yo sola con tal de evitarme la bronca.

En otras palabras, me cuesta mucho trabajo decir “no”.

Decir “sí” a todo, uno, es imposible hacer todo y dos, es decirme un “no” a mí misma, a mis cosas, a mis sueños, a mi tiempo.

Esta es una habilidad que se aprende en casa, desde pequeñitos.

La importancia de enseñar a nuestros hijos a decir no

Cuando mi Lilibeth estaba aprendiendo a comer comida sólida, yo le preparaba su papilla, se la ponía enfrente y le ofrecía una cucharadita. Cuando ella no quería (las zanahorias no son la papilla con las que comenzar, créemelo), volteaba la cabeza, su manera de decir que “no”… yo, madre que se preocupa por la nutrición de sus hijos, la ignoré… luché con ella hasta que se comió un par de cucharadas más.

Tengo unas fotos lindísimas del evento. Sé exactamente el día en el que ignoré el “no” de mi hija.

Antier hice ensalada de rúcula. Alejandro la vio, hizo caras y la empujó lejos de sí mismo (Comer verduras no es su fuerte). Pude haber tomado varias tácticas… “¡Te lo comes! ¡Uno se come lo que hay!”, es una de ellas… “Ok, no te lo comas”… sería la segunda… opté por una tercera… “mmmm… ¿Cómo sabes que no te gusta? ¿Qué tal si la pruebas?

Al final, logré que probara la ensalada, hizo mucho ruido, que significó que no le gustó y ni modo, acepté su «no».

¿Por qué es importante decir “no”?

Porque lo que más quieres como madre, es que cuando a tus hijos sus amigos les digan “No te vayas aún”, de una fiesta, por ejemplo. Puedan decir que “no” sintiéndose seguros de sí mismos.

Ayúdale a tus hijos a que digan “no”.

No es fácil, créemelo, especialmente porque de alguna manera esperamos obediencia ciega de nuestros hijos (Como nosotros fuimos como hijos).

Decir “no” los hace fuertes emocionalmente, les hace valorar su voz y los ayuda a aprender a evaluar qué les gusta y que no, que está bien y que no.

Valores que podrías inculcar en tu forma de educar a tus hijos

1. Aprende a decir que “no” tú misma/o.

No se trata de que a partir de ahora le digas que no a todo lo que tus hijos quieren.

Se trata, de que le des prioridad a tu tiempo. Aprende a decirle que “no” a las personas que interrumpen cuando estás trabajando. Aprende a decir “no” cuando simplemente no quieres ir a la fiesta de la oficina. Aprende a decir “no” cuando te ofrecen algo de comer que no te gusta.

2. Dales opciones a tus hijos todas las veces que puedas

“¿Quieres brócoli con tu almuerzo?” “¿Qué tal una zanahoria?”.

“¿Qué libro quieres leer?”.

Intenta, lo más que puedas, aceptar cuando te dicen “no”.

3. Balancea un “sí” y un “no”

A veces decir que sí tiene ventajas. Por ejemplo, haciendo algo nuevo. Mis hijos son super aversos a los cambios, aunque me cuesta mucho más tiempo y trabajo, los intento convencer.

En esta casa, por ejemplo, los niños tienen que estudiar un instrumento. Pueden escoger cuál, pero tienen que estudiarlo.

Siempre va a haber cosas en las que, porque los estás ayudando a que tengan opciones en el futuro, los vas a tener que arrear un poco.

4. Di “no” cuando veas que lo que tus hijos quieren hacer va en contra de los valores de la familia.

“Todos mis amigos van a ir solos a la playa”, dice tu niño/a de 8 años. Simplemente hay cosas que aún no pueden hacer solos, piensas tú.

Di “no”, explica tus razones. Abrázalo con ternura y no discutas con él.

Dile cuánto lo sientes e intenta entender sus emociones. Usa sustantivos adecuados para describir su emoción, “entiendo que te sientas frustrado, triste, agobiado…”

5. Busca el apego de tus hijos.

Este es el más importante de todos.

Una de las expresiones que adopté como lema del Podcast de Mel Robbins, es “conexión sobre corrección”.

Sí, vas a tener que corregir, pero asegúrate que eso no aleje a tu hijo de ti, escoge apego sobre correción.

Apego es una de las herramientas más poderosas para poder ayudar a tus hijos en muchos de los aspectos de la vida.

No quiero darte la impresión de que yo o mis hijos somos perfectos. Para nada, el libro de Gabor Maté, the myth of normal, me acaba de abrir aún más los ojos a estos temas y me tiene investigando sobre ellos.

Antes de eso leí muchos otros artículos sobre cómo educar a mis hijos que alejaron de mis hijos.

Estoy en el viaje de sanarme a mí misma y en ese viaje intento aprender cómo ser una mejor madre.

Este artículo que encontré ofrece ejercicios que puedes hacer con tus hijos/as para que aprendan a decir “no”: Activities to Teach Children to Say “No” – 1SpecialPlace

Mi guía para crear personajes creíbles y queridos.

Continúo con mi viaje a aprender a escribir un cuento infantil.

Una de las expresiones que más he escuchado de escritores profesionales es que “los personajes les hablan”, ¿La has escuchado?

Yo, como escritor novato, no estaba segura de qué me hablaban. Al escribir un cuento, tenía yo muy presente a mi personaje principal, de hecho, hasta de alguna manera en mi cabeza puedo imaginarme físicamente cómo se ve, cómo habla, cómo se mueve. Pero realmente, nunca me puse a pensar en el personaje como tal, solamente la historia que vivía y su presencia en ella.

Al hacer los ejercicios del libro de Ann Whitford Paul pasó algo interesante en mí; lo puedo describir como que tuve una conversación con mis personajes.

Para crear personajes creíbles y que le gusten a los niños, tienes que “conocer a tus personajes por dentro y por fuera”, dice Ann Whitford Paul, en Writing Picture books.

La forma de conocer a tus personajes es escribiendo un Estudio del personaje.

¡Sí! Toma tiempo, pero créeme que vas a descubrir cosas sobre tus personajes que les van a dar riqueza y los van a hacer creíbles y a los niños y niñas les van a gustar.

El estudio del personaje te ayuda a crear personajes creíbles y queridos por tus lectores

Estudio del Personaje

Yo lo veo así: es sentarse y empezar a hacerle una bola de preguntas a tu personaje.

Yo he hecho tres Estudios de Personajes, para 3 historias (como ves voy comenzando mi viaje como escritor).

El primero fue simplemente dos párrafos que escribí de cada uno de los personajes.

No es suficiente. Quieres conocerlos tanto como a los amigos con los que tienes mucho tiempo de relación.

El libro de Writing Picture Books te recomienda 5 cosas qué tienes que saber sobre tus personajes. Sin embargo, en un Webinar de SCBWI aprendí otras que me encantaron y me han dado la posibilidad de profundizar con mi personaje, especialmente el personaje principal.

Esta es mi guía para crear mis personajes

Nombre
Parece obvio, pero no lo es. Yo, por ejemplo, cuando hago mi primer borrador pinchurriento o shitty first draft, uso un nombre que de alguna manera aparece en mi mente con relación a la historia, pero después investigo sobre nombres un poquito más.

Es importante saber que, en los cuentos infantiles, los personajes que se crean a veces tienen nombres muy tiernos o simpáticos como El terrible Mike o el escritor o escritora usa a los animales como nombres: Oso, ratón, elefante.

Investiga nombres que correspondan a la época y el lugar en el que estás escribiendo. Nombres modernos, como Azul, no corresponden a un cuento del siglo 19.

Edad
Es obvio, tienes que contestar ¿Cuántos años tiene el personaje?

Muchos de los cuentos infantiles escriben sobre niños. Pero hay otros que escriben, por ejemplo, sobre personajes de la historia o también escriben sobre la relación de niños con adultos, como en mi cuento Sueño de Aventuras.

Definir la edad de tus personajes te va a ayudar a que tu personaje actúe y decida en relación a su edad. Una niña de 10 años no toma decisiones igual que una niña de 8.

Apariencia
Esto es sumamente importante, en especial porque vas a trabajar con un ilustrador.

En mi cuento La Princesa que quería ver el mar, definitivamente quería yo que fuera una princesa Latinoamericana, pero el ilustrador decidió que iba a ser de piel clara. Fue mi error, nunca le definí bien ese aspecto.

Empieza por las preguntas obvias: ¿Es niño o niña? ¿Es alto o bajo? ¿De qué color es su piel? ¿De qué color son sus ojos? ¿Su cabello?

Y luego profundiza más: ¿Qué tiene puesto cuando se siente contento? ¿Qué tiene puesto cuando está triste? ¿De qué color es su mochila? ¿Camina con la mirada erguida?

Describe todos los detalles que puedas sobre cómo se ve tu personaje.

Relaciones
Todos tenemos relaciones o por lo menos existimos en relación con otras personas. Un niño al que le están haciendo bullying en la escuela, tiene una relación con los otros niños que lo molestan.

Profundiza este aspecto porque te va a dar claves de cómo tu personaje se mueve por el mundo.

Algunas preguntas que actúan como mi guía: ¿Tiene mamá, papá? ¿Se llevan bien? ¿Tiene hermanos o hermanas? ¿Qué les gusta hacer cuando están juntos?

¿Qué hay de sus amigos? ¿Interactúa con otros personajes? Por ejemplo, los abuelos, los maestros.

¿Tiene una mascota? ¿Se llevan bien? ¿Cuál es su relación con la naturaleza? ¿Vive cerca de un bosque, un río, o un parque? ¿Su ubicación lo influencia de alguna manera?

Personalidad
Aquí es donde tienes que dedicarle tiempo suficiente y dejar que “el personaje te hable”.

Algunas preguntas por dónde empezar: ¿Es Tímido o energético? ¿Es alegre o más bien tristón?

¿Qué hace a tu personaje de la manera que es? ¿Existe un objeto que lo podría representar?

¿Tiene miedo a algo? ¿Existe un objeto que represente ese miedo?

¿Qué es lo que tu personaje ama hacer? ¿Qué es lo que detesta u odia?

¿Cualidades? ¿Defectos?

De la memoria
Ahora algunas preguntas que pueden profundizar el conocer a tu personaje y darle vida utilizando tu propia memoria.

¿Qué le puedes dar a tu personaje?

Existen personas que a lo mejor te recuerdan un poquito a tu personaje, por ejemplo, el nene en un Sueño de Aventuras está basado en un amigo de mis hermanos cuando éramos pequeños.

Puede ser también algo que tú mismo tengas como característica. Por ejemplo, a mí me encanta tejer. A la abuelita de mi cuento un Sueño de Aventuras, le encanta tejer.

En ese mismo cuento, al nene le encantaba nadar en el río y hasta construyó una balsa con su mejor amigo, mis hermanos eran así, aventureros.

Resumen
¿Quién es tu personaje?Describe en 4 frases las características que lo hacen quien es.

Por ejemplo: Es ayudador, adora los libros, le encanta dibujar y le gusta comer fresas.

¿Qué dice o hace tu personaje cuando está muy emocionado?

Y sí, tienes que escribir el estudio del personaje para cada uno de los personajes que aparecen en tu cuento o historia. En el caso de los cuentos infantiles se recomienda que no tengas más de tres, de otra manera confundirías a tu pequeño lector.

Espero que esta guía te sirva para empezar a desarrollar la tuya. La mía probablemente va a ir puliéndose como yo estoy puliendo mi técnica de escritura.

Para tí, de

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Recuerda que en mi blog tengo historias y cuentos para tí, para que le leas a tus hijos antes de dormir.

Finalmente te comparto mi cuento que auto-publiqué en 2021, La princesa que quería ver el mar. Está disponible en Amazon.

En esta imágen puedes ver la portada de La princesa que quería ver el mar.

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